martes 29 de julio de 2008

Construir de día



Hoy cuando me enteré de la muerte de Osvaldo Alvarez Guerrero me empecé a inquietar por los logros. Por aquello que desde chiquitos cantamos, ¡O juremos con gloria morir!
Porque uno al irse de este mundo deberia dejarlo un poco mejor de como lo encontró cuando llegó a el. Ya se que cambiar el mundo es dificil. Uno deberia conformarse con cambiar su país; que tampoco es fácil.

Hoy la Argentina NO es un lugar mejor que cuando nacio Osvaldo Alvarez Guerrero allá por 1940. Entonces: ¿por qué recordarlo? Hay quien decia que "Dios construye la Argentina de noche y los Argentinos la destuyen de día". Algunos se arremangan y tambien construyen de día sin importar que otros destruyan. Osvaldo era uno de los que la construia de día.

Lo conocí queriendo cambiar el país, empezando por la política y mas precisamente la Unión Civica Radical. Luchando contra la especulación, el negociado, el conchavo y la corrupción. Desempolvando historia e ideología, pero a la vez pensando y trabajando por un futuro mejor. Aunque otros intentaban frenar su discurso catalogandolo: poeticamente, de "Utópico"; salvajemente, de "Paja mental".

La primera acepcion de "trascender" que brinda la Real Academia Española es: exhalar olor tan vivo y subido, que penetra y se extiende a gran distancia. Finalmente Osvaldo lo hizo. Trascendió. Porque siempre demostraba tantas deseos por trabajar, cambiar y pensar; que contagiaba. Y lo sigue haciendo hoy; cuando su recuerdo me invita a desempolvar los sueños y las ganas de cambiar las cosas, de trascender...

1 Han opinado. Estamos esperando tu comentario.:

Niceforo dijo...

¿qué decir cuando la congoja se apodera de uno? Esta estirpe de políticos de raza, de verdaderos cuadros, son por sobre todo ejemplos de vida. Creo que por tipos como Osvaldo que se van conociendo en la militancia, uno se indigna tanto cuando esos pelotudos sueltos despotrican contra la política diciendo "son todos iguales, es todo corrupción".

Álvarez Guerrero es ejemplo claro de dignidad y de que vale la pena cambiar las cosas porque como decía otro gran radical: “Nunca he participado de esa idea de que en política se hace lo que se puede y no lo que se quiere. Para mí, hay una tercera fórmula que es la verdadera. En política se hace lo que se debe, y cuando lo que se puede hacer es malo, ¡No se hace nada!”

un abrazo