
No estoy deprimido. No reconozco en mi esa condición por estos días. Tampoco me veo con un "Baño de superioridad", ni creo estar más allá del bien y del mal. Si me veo ajeno.
Ajeno a un montón de cosas, pero sobretodo a la velocidad del mundo. Mirando de afuera ese transformador, que existe, y te consume lo mejor que tenés. No es una filosofía de vida, apenas una forma de ver las cosas.
Siento que mucha gente (muchisima) enloquece todos los días y sienten que se les acaba la vida por cosas que, aun siendo super importantes, resultan intrasendentes. El mundo sigue dando sus vueltas y el tiempo su marcha implacable.
Esta voragine se puede apreciar claramente en las noticias. En ese mundo que representa la información que se produce día a día. ¿Cuantos periodistas corren deseperadamente detrás de una primicia? ¿Cuantos editores llegan al límite del colapso nervioso si no les confirman un dato?
¿Cuantos saltan de felicidad en una redacción por una exclusiva y cuantos sienten que termina el mundo en otra por esta misma exclusiva?
Claro que estos ejemplos nos muestran a quienes viven de la información. Pero nosotros, el resto de los mortales que no somos parte de ese "Mundo", tambien pasamos por situaciones similares.
¿Cuantas veces nos paralizamos frente a la placa roja de Crónica Tv, obnubilados por esa combinación de música y color, creyendo que sin esa primicia que vamos a recibir nuestra vida no podra seguir su curso normal? ¿Cuantas veces consultamos inecesariamente una página Web esperando saber "eso" que nos va a modificar? Vale mencionar, hablando de la Web, la gran cantidad de páginas que reiteran hasta el cansancio información sacada de sitios más importantes.
Claro que lo importante de nuestras vidas no pasa ni se ve reflejado ahi. Lennon decia que: "La vida es eso que sucede mientras hacemos otros planes" y leemos otras cosas, deberiamos agregarle.